jueves, 6 de septiembre de 2012

POR TU CUERPO






Todo lo hice en tu cuerpo
Todo menos morir
Y recorrí desde tus pelos,
hasta la punta de tus dedos.

Todo lo hice en tu cuerpo.
Todo menos lo bueno.
Tu piel desgarré con mis dedos,
y tu espalda de tan sediento.

Adentro y afuera. Afuera y de veras.
Arriba y al centro. Al fondo y adentro.
Todo lo hice con tu cuerpo.
Todos menos lo serio.

Puse mi boca en tus piernas.
Posé mi aliento en tu sién.
Saqué de tu lengua un sorbo,
un suspiro de sangre y  morbo.

Todo lo hice en tu cuerpo.
Todo excepto lo tierno.
Cuidando tu vientre abierto.
Sintiendo tu pecho en celo.

Quemando cada rodaja.
Con jugo hirviendo de mil naranjas.
Todo quité de tu cuerpo.
Todo menos lo puesto.

Todo volqué en tu cuerpo.
Todo menos invierno.
Con un dedo en tu desierto
y un suspiro por lo añejo.

Vertiendo cenizas de besos
en tu enredo de caricias.
Todo lo hice con prisa,
en tu lecho de sonrisas.

Todo lo hice en tu cuerpo.
Y de nada me arrepiento.
Todo menos atarte.
Incluso hasta pude amarte.
 
Todo lo hice en tu nombre.
Todo te dije al oído.
Rugiendo lo más podrido
que haya oído tu ombligo.

Todo lo hice en cuerpo.
Todo aquello prohibido.
Todo lo que hemos sido.
Todo lo hemos sufrido.

Por tu cuerpo doy mi alma.
Y mi luna con su calma.
Vendo mis primaveras,
mis inviernos y mi rabia.

Porque te extraño y bien lo sabes.
Y mi cuerpo huele a sangre.
Y es la tuya la que aún guardo,
que se niega a hacer un pacto.

Basta de tu cuerpo!
Basta de tu invierno!
Basta con ver tu acento,
Para saber que es un desierto.

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