miércoles, 19 de septiembre de 2012

SIN TÍTULO POSIBLE






Intento escribir en tu piel con la mano izquierda palabras de amor que, al ser leídas de cerca, muestran la falta de práctica que tengo, en una y en otra cosa.
Y es que intento por las buenas llegar a un acuerdo coherente. Pero hay letras que aún no se escribir, y palabras que no puedo ni decir.
Por tu cuerpo corre mi tinta. Por el mío sudor y whisky.
De tu mirada sale mi desconcierto, que me deja sin aliento. Y en tu pecho encuentro siempre el mismo ritmo. Siempre que estas conmigo. Es una tonada perfecta. Como un metrónomo saliendo de entre tus tetas.
Ninguno ya tolera el engaño, ni una palabra dicha por otra. Y cuando te veo ¡AY! ¡Esa mirada! No son todas. No es cualquiera. Es sólo esa mirada. Que me dice "gracias" y "de nada".
Esos ojos sin contexto, fuera de foco y sin pretexto.
¡Cómo me gusta cuando me ves! Cuando lo haces de verdad.
Cómo me hace reír el alma tu perversa inocencia.
Cómo me descalabra la conciencia y me lleva a perderme entre tus piernas.
¡Cómo voy a recordarte!. ¿Cómo es que logré admirarte?¿Cómo puedo sonreír, si estas a punto de partir?
Y es que ya te lo dije: Prefiero sufrir un instante y que sea eterno el desastre, que vivir mil alegrías, todas hechas de fantasía.
Todo con vos en un segundo, y el mundo es irrelevante.
Si pudiera poner una palabra a lo que siento, definitivamente no lo haría ¡Claro que no!
Que te enteres de una mordida, que lo que dije no es mentira.

Y seamos siempre dos. Seamos dos en mi mundo. Seamos dos en el tuyo. Seamos notas al aire que componen melodías.
Seamos tierra y marea.
Seamos calle y acera.




jueves, 6 de septiembre de 2012

POR TU CUERPO






Todo lo hice en tu cuerpo
Todo menos morir
Y recorrí desde tus pelos,
hasta la punta de tus dedos.

Todo lo hice en tu cuerpo.
Todo menos lo bueno.
Tu piel desgarré con mis dedos,
y tu espalda de tan sediento.

Adentro y afuera. Afuera y de veras.
Arriba y al centro. Al fondo y adentro.
Todo lo hice con tu cuerpo.
Todos menos lo serio.

Puse mi boca en tus piernas.
Posé mi aliento en tu sién.
Saqué de tu lengua un sorbo,
un suspiro de sangre y  morbo.

Todo lo hice en tu cuerpo.
Todo excepto lo tierno.
Cuidando tu vientre abierto.
Sintiendo tu pecho en celo.

Quemando cada rodaja.
Con jugo hirviendo de mil naranjas.
Todo quité de tu cuerpo.
Todo menos lo puesto.

Todo volqué en tu cuerpo.
Todo menos invierno.
Con un dedo en tu desierto
y un suspiro por lo añejo.

Vertiendo cenizas de besos
en tu enredo de caricias.
Todo lo hice con prisa,
en tu lecho de sonrisas.

Todo lo hice en tu cuerpo.
Y de nada me arrepiento.
Todo menos atarte.
Incluso hasta pude amarte.
 
Todo lo hice en tu nombre.
Todo te dije al oído.
Rugiendo lo más podrido
que haya oído tu ombligo.

Todo lo hice en cuerpo.
Todo aquello prohibido.
Todo lo que hemos sido.
Todo lo hemos sufrido.

Por tu cuerpo doy mi alma.
Y mi luna con su calma.
Vendo mis primaveras,
mis inviernos y mi rabia.

Porque te extraño y bien lo sabes.
Y mi cuerpo huele a sangre.
Y es la tuya la que aún guardo,
que se niega a hacer un pacto.

Basta de tu cuerpo!
Basta de tu invierno!
Basta con ver tu acento,
Para saber que es un desierto.