domingo, 23 de junio de 2013

INTENTO PRIMERO

Descubrí algo hermoso, sabes?
Descubrí un lugar adentro, que pesa pero vale.
Descubrí un lugar genial, donde niños y serpientes salen a jugar.
Donde pájaros y reces salen a pastar.

Es un lugar que habitan los tórtolos.
Donde sueñan la vez primera.
Donde pisan desatentos sus madrigueras.
Descubrí lo lindo de volver a casa.
Lo lindo que suena eso.
Casa.
Lo lindo de volver no solo.
Lo lindo de volver y darte la noche, toda para vos.
Lo lindo de tenerte fresca, como un otoño entre las sábanas.
Como un invierno entre los párpados.
Como un sonido silvestre que se va, se va y se va.

Descubrí lo lindo de dormir no solo.
Descubrí lo lindo de usar mi desenfreno.
Descubrí lo lindo de extrañar.
Lo lindo de enfrentar.
Todo lo que te pienso. Todo lo que te muerdo.

Muerta, muerta, muerta.
Así tendrías que estar,
Pero no.
No.
No lo estas.
Quizás te deje de mordisquear cuando deje de suspirar cervezas en tus cenizas.
Pero no voy a dejar de hacerlo por ahora.
Perdón.
Perdón, pero no.
Me niego a dejar de beberte.
Me niego a dejar de tomarte.
De probarte una vez más.
De comerte en sueños despellejados.
De cocinarte en mi entrepierna.
De morderte en la tiniebla.
No.
No.
No voy a dejarlo.
No, mientras me anochezcas.
No, mientras me pienses.
En tus parpados malditos, que me invitan a la fiesta.
No, mientras me arruines mis madrugadas,
Con tus penas, con tus lamentos.

Y todo lo soy yo.
Ya no te culpo.
Soy yo mi vez primera.
Soy yo mi verdadero.
La luna.
La luna me sonríe.
La quiero comer y no llego.
Claro que no!
Claro que no llego!
Falta un viaje enorme para eso.


Mientras tanto, no me sueñes.
Mientras lo hago, no me pienses.
No me duelas. No me retes.

Y si lo haces, avísame que me enredo.
Quiero enredarme los dedos.
Avisame que me pierdo
Quiero perderme en tus huecos.



domingo, 26 de mayo de 2013

ICH VEO NO HELL





Quizá te digo esto porque ya no estás.

Quizá lo digo por cobarde, por ignorarlo todo este tiempo.

Quizá lo digo por sentirlo hoy.

No será lo primero que te dedique...en todos los aspectos.

Será injusto llevar todo ésto conmigo adentro...vaya donde vaya.

No te extraño de verdad...

Extraño tu comodidad incómoda.

Extraño lo fácil de ir a la cama con vos. Lo triste y fácil de hacerlo. Lo rápido de consumar nuestro vapor.

Extraño el sonido de tus maullidos en la terraza navideña.

Extraño tu vestido desvestido.

Extraño tu mano en la madrugada.

En el día, te extraño de noche...


Cuántas melodías a elegir. Tantas tonalidades. Tantas posibilidades...y siempre fantaseo con la misma. Esa que acaba en MI.

Vas a ser la melodía más egoísta que alguna vez toqué.

Vas a saber que te espero en el infierno con la ropa por el sueño. Allí si que nos veremos.

Y allí, lo malo será neutro. Será sin fin.

¿Pensaste alguna vez en un orgasmo sin fin?

Allí te espero. Para tocar tu melodía y que acabes en MI.

Mientras tanto, a ser feliz de techo en techo, de tierra en tierra.

De blanco barniz será mi suelo cuando esté lejos...allí espero no esperarte. Ojalá hayas crecido.

Hasta entonces será en sueños violadores que te veré...Sin zapatos, claro está.

Y en el suelo, tu mirada triste. 

Así te siento y me compadezco. Abajo.

Abajo..Abajo.

Hasta el infierno.




Guille Izquierdo
13/5/2013

jueves, 25 de abril de 2013

UN BESO


Y en el reencuentro se encuentra un beso.
Un beso de bienvenida.
¡Qué grato es momento en que las heridas, descocidas, se encuentran y sangran sudor!
¡Y con cuánto aferro se atraviesan los dos!
Se penetran.
Uno sobre el otro.
Uno dentro del otro.
Un beso único e irrepetible, apetecible.
La envidia de los que no están allí.
Un momento de ansiedad y anhelo. Es ese revuelo. Es sin respirar.
Es una bocanada de lo más dulce.
Es un paladar hambriento que devora lo que hay por dentro.
Una sed de milenios que engendra en el vientre un vendaval.
Un misterio que está a punto de resolverse.
Un momento más y ya está.
Es un primer encuentro, ya casi por la mitad.
Y luego de tanta furia, tanta gana consumida.
Tanta magia entrelazada, llega el final.
El último suspiro, desprendido del ombligo.
La razón mejor de haberse rendido.

Y ahora, que ya todo está vacío, hueco y color cristal.
Ahora, el silencio reverbera en la sonrisa que no deja de mirar.

Claro, que ésta no será la última. Que no dejaremos todo por la mitad.

……………..
Un momento de ausencia. Una palabra hacia atrás.

Y todo vuelve a empezar.